Un nuevo soplo de frescor natural... Si fuese un elemento, sería el AGUA, cristalina y viva, brotando de torrentes intrépidos. Si fuese una sensación, sería el FRESCOR, tónico y vivo. Turbador como un escalofrío, que corre sobre una piel de Hombre. Si fuese un color, sería el MALVA AZULADO, a la vez suave, sensual y escarchado. Si fuese un frasco, sería un ÁRBOL en el diseño y la simplicidad. Un frasco infinitamente puro, similar a un árbol en su loca juventud, un estuche completamente iluminado de verde, una ?firma? Madera de Regaliz con refrescantes notas verdes. El frasco se ha alisado, esmerilado y glaseado. Su color se ha escarchado de azul, para convertirse en un malva límpido y nuevo, revistiendo completamente el frasco y el tapón. En la corteza, se adivina una huella en el tapón escarchado, como si estuviese impregnada para siempre en el hielo. Notas Si fuese un PERFUME, sería como un nuevo soplo de Agua de Anís iluminado de Verde de Hiedra y perfumado de Ajenjo, como la honda estremecida de los jóvenes árboles de dónde brota un frescor verde, aromático y amaderado